Como se que muchos de vosotros sufrís a menudo de este problema de desocupación, he redactado este listado de técnicas de disimulo para que el tiempo os pase lo más rápido posible sin hacer nada.
- Técnica del tabulado. Consiste en, después de abrir muchas ventanas en tu ordenador, usar el tabulador para ir alternándolas, de manera que parezca que estás muy ocupado. Esta técnica no puede ser usada durante un intervalo superior a los 2 minutos, si no se notará que no hacemos nada y pareceremos gilipollas.
- Técnica de la llamada. Su objetivo es sacarnos de una reunión o charla para poder darnos un descansito o echar un pitillo. Como su nombre indica simularemos que nos han llamado por teléfono. Para dar realismo, podemos programar la alarma para que suene unos minutos más tarde y que la gente crea que realmente nos han llamado. El tiempo de descanso variará según nuestras dotes como actor.
- Técnica de la sobreescritura. Consiste en sobreescribir lo ya escrito de manera que parezca que estamos trabajando. Libera la mente al no tener que pensar casi. Una variante que nos libera totalmente del trabajo intelectual sería escribir cosas sin sentido para luego borrarlas. Atentos a las miradas de los compañeros que se sienten detrás. Si la controlamos bien, el tiempo es casi ilimitado.
- Técnica de la cagada. En esta técnica simulamos (o no) que vamos al váter a echar una cagadita y empleamos el tiempo (unos 15 minutos) en dormir, jugar con el móvil…
- Técnica de la zambomba. Variante de la técnica de la cagada pero más placentera… tiempo variable, dependiendo de las condiciones físicas y de concentración de cada uno.
- Técnica del apunte. Ocultando con un folio, escribiremos en una hija situada debajo del anterior cualquier tipo de tonterías. También podremos utilizar esta técnica con otra persona a modo de juego por parejas. Son míticos juegos como “el ahorcado”, “carrera de bolis”, “los barquitos”, etc… Dependiendo de lo convincentes que sean los “reunidos” dispondremos de más o menos tiempo aunque no más de media hora.
- Técnica del alineamiento. Creada, patentada y difundida por mí. Consiste en tener todos los elementos de un programa (todos los “TO”, los “TRHU”, los “AND”, etc.) perfectamente alienados en una posición de la pantalla. Simula a la perfección un estado de trabajo activo. Nos mantendrá ocupados un buen rato, dependiendo de la cantidad de programas que tengamos.
- Técnica de la calculadora. Usaremos esta técnica solo si en nuestro trabajo usamos la calculadora alguna vez. Podemos usarla en su modo “sin sentido” (presionar botones al azar para ver que pasa) o en su modo “random” (sin duda el más jugable, ¿quién no ha jugado nunca a “mayor o menor”?). Cualquier otro programa que manejemos y del que podamos sacar partido nos será de igual uso. Tiempo: depende de nuestra resistencia al aburrimiento.
- Técnica de la consulta. Consiste en hacer una visita a algún compañero-coleguilla para charlar de fútbol o cualquier otra cosa haciendo parecer que habáis de trabajo. Tiempo de valía: 5 a 30 minutos.
- Técnica del mareo. Muy parecida a la técnica de la llamada pero, esta vez, simularemos un mareo para poder escaquearnos de nuestras obligaciones. Tiempo igual al de la llamada.
- Técnica de la mirada abstracta. Consiste el mover la rueda del ratón mientras miramos algún punto de la pantalla como si estuviéramos leyendo. Efectiva durante 10 minutos.
- Técnica de la lectura oculta. Para aplicar esta técnica necesitaremos cambiar de tamaño la ventana que queramos leer (un correo chorra como este, un libro, un manual de algo que se supone que ya sabemos, un chiste…) sin que los demás se percaten. La situaremos en un rincón de abajo de manera que nuestro cuerpo oculte el texto a los ojos curiosos.
PD: Dedicado a Michael Wolf.